Artículo de Sri Sathya Sai Baba en exclusiva para BLITZ, 9 de Octubre de 1976

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“Millones de años de lucha ascendente han producido la sociedad humana actual, miles de videntes y sabios en todas las tierras le han enseñado al hombre a ver la Verdad que subyace en el panorama de la Creación; a adorar al Creador y a practicar las virtudes de la “humildad, ecuanimidad y servicio” para que la chispa de Dios guardada sagradamente en su corazón, pueda revelar toda su Gloria. No obstante, el hombre ha llevado a la sociedad humana al borde de la destrucción total. Ha usado su inteligencia para contaminar la tierra en la que vive, el aire que respira y el agua, que es la misma fuente de su vida. Ha convertido su mente, que es el instrumento de su liberación, en una cadena que lo mantiene en cautiverio. Ha usado métodos de educación, códigos de leyes, sistemas políticos, usanzas comerciales y los resultados de la ciencia para encarcelarse en prejuicios, credos y nacionalidades. El mundo se ha ido empequeñeciendo con la creciente velocidad de la comunicación, pero el Amor al vecino no existe en ninguna parte. El hombre vive realmente cuando se siente Uno con el Todo.

“Se está llevando a cabo una revolución más poderosa y penetrante que cualquier otra que el hombre haya emprendido hasta ahora, una revolución que no es ni política, ni económica, ni científica, ni tecnológica, pero mucho más profunda y básica. Es la Revolución Espiritual. Esta Revolución agudiza la visión interior del hombre, de modo que él pueda ver su Realidad Átmica. Su impacto, seguramente abarcará y enriquecerá todas las comunidades humanas y transformará a la humanidad en una corriente de Sadhakas que fluirá suavemente, hacia el mar ilimitado de la Divinidad.

“Durante siglos, la India ha estado enseñándole al mundo los ideales de la “Unidad, Paz,  Tolerancia” y una vez más, Ella liderarizará esta Revolución Espiritual.

“La Revolución tiene como medio y fin el Amor. Despertará las fuentes de Amor en todo el mundo en los campos de la educación, moralidad, leyes, política, comercio y ciencia. Inspirará al hombre a vivir en Servicio, revelando la fraternidad de los hombres y la paternidad de Dios.

“Toda persona, donde quiera que se encuentre, y sea cual fuere su estatus y su fe, puede participar en esta Revolución y ser un instrumento para la liberación de la humanidad de su propia ignorancia. La tarea de todos es cumplir con el deber que le corresponde con un sentido de responsabilidad plena y hasta su mayor capacidad. Debe haber una coordinación total entre lo que uno siente, dice y hace. El trabajo es la mejor forma de Veneración. Siempre estoy declarando que Mi vida es Mi mensaje, porque me deleito en pasar todo Mi tiempo realizando actos de servicio que propicien el Amor y la auto-confianza.

“Exhorto a los jóvenes del país a que participen con entusiasmo en los diversos actos de servicio a los pobres e incapacitados. En las universidades que he establecido, insisto en que el progreso de los estudiantes no se limite a los logros académicos, sino que esté centrado mayormente en el servicio social y desarrollo de destrezas que los haga útiles a la comunidad.

“El trabajo duro y el servicio desinteresado, estos dos, pueden por sí solos, hacer que nuestro país sea unido, fuerte y próspero. Invito a todos a llenar el mundo de gozo. El servicio a la comunidad humana es el mejor ofrecimiento que pueden hacerle al Dios soberano”.

EL MENSAJE DE BABA

“Todas las religiones exigen que sus seguidores sean buenas, que vean y hagan el bien. Ninguna religión aprueba la mentira e injusticia. Por lo tanto, en esencia, todas son una y tienen una meta común, aunque en detalle puedan diferir, seguir caminos alternativos para alcanzar la meta común.

“Dios es Uno y sólo Uno, sin igual, pero diferentes personas lo conocen con formas y nombres distintos. La forma y el nombre son pasajeros y cambian con el tiempo. La verdad, la belleza, el amor inmutable, continúan manteniendo la devoción de todos los seguidores de todas las religiones.

“Vean esta Unidad en todas las criaturas vivientes. Sirvan a todas ellas con amor y desinterés. Destierren su ego y el orgullo, y realicen la Omnipresencia de Dios. En el ambiente de hoy, el hombre está lleno de celos y ego. Estos son los peores enemigos del hombre. Sólo cuando él pueda liberarse de ellos, podrá vivir como hombre y tener la capacidad de dar un servicio desinteresado. Servir al hombre es servir a Dios y es la forma más noble de venerar a Dios”.

(BLITZ, 9 de Octubre de 1976).

 

22 marzo, 2017Permalink