“El Humanismo global de Esteban Díaz”, en: “encartes21″

encartes 21
Esteban Díaz es un escritor raro, discreto (en el sentido cervantino) y periférico, cuya trayectoria vital, intelectual y estética está marcada por un hecho decisivo: su encuentro con India, donde fijó su residencia en 1996. “Oriente -escribe en El sabor del ser, una de sus novelas- reorganizó tu trabajo intelectual conduciéndolo por los senderos del bodhisattwa, del sabio filántropo budista y confuciano, amoroso y compasivo con toda forma de vida. La India te puso en contacto contigo mismo, el Yo Único”.
HUMA.
Aquel encuentro le procuró otra visión del mundo y de la vida, en la que es posible la utopía. Cabe decir: otra utopía, distinta de la que el propio poeta alentó durante muchos años de su vida, orientada por la tradición ilustrada y el marxismo. Se trata del “humanismo global”, un nuevo paradigma social y cultural para una nueva humanidad, una humanidad sin fronteras; “un nuevo humanismo” fundado en “el potencial que encierra el ser humano” y fruto del encuentro de las tradiciones de sabiduría de Oriente y Occidente.
Frente a la mundialización de la economía de las finanzas y del mercado, que desnaturaliza al ser humano, el autor de Cambiar el mundo reflexiona sobre un nuevo paradigma social, un paradigma organizado desde una nueva cosmovisión del mundo de unidad, trascendiendo (dejando atrás, apostilla) la vieja visión dual del mundo, y con ella -escribe Díaz- el viejo paradigma mecanicista, o de simplicidad o Gran Paradigma de Occidente, tal como lo denominó Edgar Morin. Como aquellos jóvenes sesentayochistas, Esteban Díaz está convencido de que hay que cambiar el mundo, de que hay que construir un mundo nuevo, pero no sobre las bases de la tradición revolucionaria occidental. Desde una concepción ecuménica de “la Humanidad” y de “lo humano”, el autor de El humanismo global propone un cambio radical basado en la “complementariedad cultural”: la síntesis de las tradiciones humanistas de Oriente y Occidente, y de encuentro cooperativo y de concordia, para el hábitat sin fronteras de una Humanidad fraterna y sin exclusiones.

Fuente: http://encarte21.blogspot.com.es/ 

12 mayo, 2015Permalink