Guruji Viswanath (3)

Guruji

Fragmentos de “Todo lo que deseabas saber… Vol. II”. De próxima aparición.

ÉXITO, AUTOCONFIANZA Y CONTENTAMIENTO

  • Una buena definición de lo que es el éxito aún no ha sido dada por nadie. Solamente han sido analizados sus grados. Y ya que en la vida de cada ser humano no existe una unidad común para medirlo, la idea de éxito difiere de persona a persona.
  • El éxito es interpretado erróneamente y la gente confunde éxito con poder, posición social, disfrute y abundancia. Y para lograr lo anterior, ¡qué cantidad de sacrificios y penas soportan los seres humanos! Gastan una enorme cantidad de tiempo en lograr los cuatro- o tan sólo uno- indicadores del éxito: el poder, el status social, el disfrute y la abundancia. Se invierte un enorme potencial en forma de tiempo, dinero, ideas- y un buen número de ataques al corazón- para conseguir unos pocos cacahuetes. Pero las lecciones no se suelen aprender a tiempo.
  • En el proceso de la búsqueda del éxito, los seres humanos han olvidado la raíz de todo éxito y el camino hacia él.
  • El lapso de nuestra vida es breve y dulce, y no deberíamos malgastarlo en una inacabable búsqueda del éxito. Vayamos a la verdadera raíz del éxito, de modo que el tiempo no pueda obstaculizar todos nuestros esfuerzos dedicados a conseguir cosas.
  • Sabed que el éxito es más un estado mental que el mero sentimiento de riqueza, poder, abundancia y victoria. Se debería entender que el sentimiento de ser una persona de éxito está en la propia mente. Solamente la mente de cada uno es la que decide el éxito.
  • El grado de nuestro éxito- y nuestra idea de éxito- varían con el transcurso del tiempo. Lo que en un comienzo consideramos como éxito puede que no sea lo mismo al finalizar.
  • En este mundo, cualquier éxito externo tiene una vida muy corta. El éxito es únicamente un estado mental de bienestar.
  • Después de haber encontrado en vuestra propia mente el origen de todo éxito, deberíais indagar sobre cuál es el camino, es decir, sobre los modos y medios para conseguirlo. No mantengáis vuestra mente ociosa. Tampoco deberíais tener la mente demasiado ocupada con un ir y venir de nimios pensamientos sin valor o llena de ideas que no puedan ser logradas. No penséis en aquello que no pueda ser conseguido.
  • Un poderoso paso en el camino hacia el éxito radica en la consolidación de los pensamientos en nuestra mente. No tengáis un millar de planes y objetivos. Tened unos pocos y, si es posible, uno solo. Toda vuestra planificación debería estar dirigida hacia la ejecución y el logro de esta única meta.
  • No hagáis vuestro el dicho: “El hombre propone y Dios dispone”. Todos los objetivos que se pueden lograr son propuestos por el hombre y Dios. Y serán llevados a cabo en el transcurso del tiempo. Sed positivos. Lo proyectado debe ser conseguido. No debe haber ninguna concesión a este respecto. Este es el primer y más importante paso hacia el éxito.
  • Nunca penséis negativamente. No existe nada a lo que podamos llamar fracaso. Los así llamados fracasos ocurren en la coordenada tiempo solamente para hacernos evolucionar hacia la proximidad del éxito.
  • Cuando apartemos el concepto de “fracaso” de nuestro panorama mental, la felicidad y el contentamiento vendrán a ser los subproductos de nuestra mente.
  • Abandonad la mentalidad de que vivís en un mundo competitivo, donde vuestro fracaso parece ser el éxito de algún otro. Ésta es una idea muy, muy equivocada y una clase tal de sentimientos disipa vuestra confianza.
  • El mundo es tan vasto…un gran campo de juego en el que todos nosotros podemos llevar a cabo nuestros juegos. Nadie es un competidor de ningún otro. Cada uno tiene una parte, una zona del campo.
  • No nos llenemos de instinto asesino, que puede matarnos a nosotros primero, mucho antes de conseguir nuestro objetivo. El instinto de matar es pueril y además, puede acarrearnos trastornos neuróticos.
  • No creéis violencia con vuestro pensar. Eso en sí mismo es ya una enfermedad. Cuando desplegáis vuestra mente por el mundo externo para apoderaros de cosas, os volvéis violentos. Sabed que en verdad sois la personificación de la calma.
  • La confianza que os da el éxito tiene corta vida y se desvanece cuando os encontráis con un fracaso. Esto ocurre cuando vuestra orientación es hacia lo externo. En vez de ello, desarrollad confianza en vuestro interior, en vuestro propio ser.
  • Creen en ti mismo. Para lograr el éxito, necesitas autoconfianza. Y para edificar esa autoconfianza has de explorar dentro de ti.
  • La extraversión no os puede conducir a la autoconfianza. Necesitáis una firme creencia en vosotros mismos, que no debería ser alterada bajo ninguna circunstancia y que no debería ser entregada a cambio de unos cuantos cacahuetes. Debe ser vuestra cualidad innata: una parte de vosotros y no una cualidad prestada.

A continuación, unas cuantas directrices que os servirán de ayuda:

-       La autoconfianza es el mantra más elevado y a ser practicado por todos.

-       No hay nada por encima y alrededor tuyo, excepto tú y tu expansión.

-       Ama intensamente todo lo que te rodea. Tu confianza te traerá una gran fe.

-       Primeramente hazte un ser humano, intrépido, sin miedo y lleno de confianza; entonces podrás encajar bien en cualquier circunstancia.

-       Los problemas no están fuera, en alguna parte. Es tu poder de voluntad el que puede solucionar todos tus problemas.

-       La acumulación más grande de poder está almacenada en tu intelecto. Desarrolla el poder de la voluntad y conviértete en dueño y señor; ruge como un león.

  • La vida no merece ser vivida sin autoconfianza.
  • La vida es tan simple; sólo viviéndola se convierte en un arte. Un arte de autoexpresión, un arte de apreciar la mano de Dios y de la Naturaleza en la Creación.
  • Sois los dueños del vehículo llamado cuerpo- mente. El Mundo es vuestra carretera y el Tiempo vuestro compañero en el viaje hacia el éxito. Favoreced todo aquello que la sociedad os ha dado, a través de la plegaria o de la sugestión. El éxito es vuestro con sólo pedirlo.
  • Vivid en el presente. Si algo llamado “éxito” puede ser logrado, lo es aquí y ahora.
  • Tened un corazón amplio, de modo que el éxito se convierta en vuestro constante compañero. El contentamiento es siempre algo muy lejano visto en el horizonte. ¿Qué decir entonces del éxito?
  • Debéis ser responsables de vuestro propio destino, de modo que podáis procuraros vuestra propia energía vital y determinación para elevaros por encima del surco rutinario y poneros bajo el control de las riendas.
  • Un hombre con éxito es un hombre feliz. Un hombre con éxito es un hombre contento. De hecho, sólo el contentamiento puede ser juzgado como la señal del éxito.
3 octubre, 2016Permalink