Susurros del alma

(Del poemario COMO LLUVIA SOBRE FÉRTIL PRADO,
editado en Bangalore, India, por Tiger Moon Productions, Mayo, 2009)

I

Yo he oído el susurro de su lengua, la del alma,
en el silencio, sin escritura que la cultive, sin texto
que la negocie, sin sonido que la exprese. Sólo alma
desnuda abriéndose al alma de quien se deleita
en el sabor de ser quietud de alma. Alma atenta a sí misma,
pues quietud es ser alma y ser alma es movimiento
detenido en el puro cuidado del alma
recogida en sí misma: el alma que en soledad
universalmente se recrea, allí donde ni el tiempo
ni el espacio padecen de existencia.

II

Como lluvia sobre fértil prado, tal
es la vida fecundada por la luz del alma.
Luz y alma declaran la vida Una,
que fluye indivisa y celada
por los vínculos afectos de la India
aldeana, que es vida apacible y reposada
y sobre el espacio incendiado
cultiva el carácter y el sentimiento
de los Srutis y Sastras.
Atestiguan sus gentes campesinas
la ancestral cultura de Bharat,
atenta siempre al sutil movimiento del alma,
siempre dentro, allí donde el Uno
procura la existencia que alienta el dictamen solícito:
“¡Que todos los seres sean eternamente felices!”.
Es la India vida en quietud de alma;
de universal alma que hilvana
la guirnalda del viento y de la rosa
que aproxima al viajero allende
los campos del valle del dharma,
que el agua del monzón devuelve
a su natura y fértil abundancia.

La vida roza los pies del viajero,
sin fingimiento, como el aleteo del colibrí
ante la flor de la salvia absorta y complaciente
por tan luminosa transparencia del batir
de alas que se consuma en armonía
y belleza ¿de vuelo?,
¿de ensimismamiento del alma?,
¿de visión del Uno absoluto
y fértilmente derramado
en contemplación de los dones
de la vida más íntima
que la tarde copiosa
en fragancias amables
compartirá con el viajero,
como si la existencia,
por susurros de alma movida,
en amor y dicha fuera mudada?

III

La mañana reunió a los campesinos en los prados
para remover la tierra que aún permanece reseca.
Íntima y gozosa melodía es la lluvia caída
sobre la tierra, inundando de júbilo la vida
y de alegre paz la convivencia de los aldeanos.

 

22 marzo, 2014Permalink